- Sopló fuerte en el final y liquidó el pleito llamado San Lorenzo. Se impuso por 3 a 0 y es indiscutible campeón del Apertura
Por Arturo Rojas
El desahogo llegó sobre el final y de manera merecida. Cerro lo liquidó en la última parte del partido con una goleada y el grito atragantado de campeón se hizo presente en Sajonia.
El Ciclón salió a jugar el partido como era de esperarse, arrollador y con mucha gente llegando a zona ofensiva. El equipo del “Tiburón” era superior en todo sentido, pero no podía plasmar eso en el marcador. Jonathan Fabbro, José Ortigoza y Sergio Díaz tuvieron las chances más claras de gol en la etapa inicial, pero la ansiedad les jugó una mala pasada.
En la etapa complementaria, nuevamente el equipo azulgrana tomó el protagonismo, con mucho empuje metió al “Rayadito” contra su arco y otra vez faltaba precisión para la puntada final. Pero el “Tiburón” metió mano y le cambió la cara a su equipo con el ingreso de Cecilio Domínguez y Miguel Almirón.
Justamente, el exjugador de Sol de América puso el gol más esperado, el primero que hizo desahogar a toda la afición azulgrana. Con una exquisita definición ponía en ventaja a Cerro Porteño en un momento clave. Luego de este golpe, el “Santo” ya estaba entregado y el Ciclón lo sentenció gracias a dos tantos seguidos de Miguel Almirón, que hizo desatar la fiesta azulgrana en el Defensores.
El Ciclón coronó un título merecido e indiscutible con una goleada ante el “Rayadito”, el 3 a 0 final hasta quedó corto para el nuevo monarca de nuestro fútbol.
El valécho, Fidencio Oviedo
No solamente fue fundamental en este partido, desde que volvió al equipo principal se convirtió en pilar indiscutido del campeón.
El árbitro, Éber Aquino
No tuvo incidencia en todo el partido y menos en el resultado. Buen trabajo del juez, que pasó inadvertido.

