Los datos señalan que la inocente habría sido abusada de manera sistemática a lo largo del 2014 y la niña apunta a un primo suyo como el autor de tal atrocidad. Además, habría mencionado a su padre, pero este dio negativo a la prueba del VIH, pero está imputado por violación del deber de cuidado. Y hay más: se habla de una tercera persona que no guardaría parentesco con la víctima.
La niña, actualmente a cargo de un hogar sustituto, contrajo el virus del VIH/Sida. La prueba a la que fue sometida el primo de 17 años de edad descartó que este haya sido el portador.
Ya la madre de la niña está procesada por violación del deber de cuidado por haber permitido que su ex pareja, padre de la menor, se la llevara sin orden judicial por un año.
A esto se suma la denuncia no realizada por la mujer, quien veía a su hija a escondidas con ayuda de una tía, también imputada en el caso como cómplice del abusador.
El juez penal de Garantías Óscar Delgado resolvió ayer que, tanto el padre, la tía como la madre de la niña afrontarán juicio oral y público.
Aunque la prueba haya descartado el abuso del progenitor, se presume que un tercer hombre, posterior pareja de la mamá, pudo haber participado del hecho. Sobre éste, aún no se acercaron datos pero es uno de los sospechosos.
El fiscal señaló que la víctima estuvo al borde la muerte por las complicaciones tras los constantes abusos pero hoy en día está “bastante bien” en una casa hogar.

