De acuerdo a Duarte, el hecho se produjo el martes de esta semana, cuando fue invitado al cumple de Hugo Velázquez, presi de los diputados. En un momento dado, contó que Cartes mandó a cortar la música, onda Marcelo Tinelli en su época, y ahí comenzó a decirle unas cuantas cosas.
“Estamos en manos de un Presidente descontrolado y como diputado lo responsabilizo sobre lo que pueda ocurrir con mi persona o la de mi familia”, comenzó diciendo, para de a poco ir quebrándose. El parlanchín, con lágrimas en los ojos, dijo que el Mandamás de la República comenzó a descalificarlo, acusándolo de desestabilizador y de secuestrador, entre otras cosas.
Estas palabras las tuvo que escuchar frente a su hija de 13 años, quien una vez que terminó todo, le bajó un “papi, quiero irme del país”, de acuerdo a lo que dijo Duarte.
CONSOLADO
Ni bien se quebró, muchos colegas que estaban en el lugar fueron a consolarlo, como Karina Rodríguez y Olga Ferreira de López, entre otros. Luego, otros colegas lo criticaron.
JAMÁS
El diputado Julio Javier Ríos salió al paso de lo que dijo su colega Ramón Duarte, y aclaró que el disgusto del legislador fue tras las críticas a la gente del Frente Guasu.
“En el marco del debate que tuvimos de la tertulia política, el Presidente de la República en un momento dado habló del Frente Guasu y los posibles vínculos del partido con el EPP, pero en ningún momento le amenazó a nadie, ni a él ni a su familia”, le bajó claro y contundente.
Del porqué inventaría algo así o quedaría como una “Chilindrina” frente a todos, J. J. Ríos le bajó que lo más probable es que esté sacando tajada política. “Exageró, yo creo que buscó rédito político y lo consiguió, lo hizo en el pleno y más todavía hablando de un evento social, un cumpleaños”, manifestó.
“ES UN RECURSO’I”
Ni bien Ramón Duarte terminó de secarse las lágrimas y de recibir apoyo de algunos colegas, agarró el micrófono el “casero de oro”, José María Ibáñez, y “delicadamente” le trozó al colega, asegurando que era demasiado “recurso’i” para en una sesión de la Cámara ventilar cosas que pasaron en una reunión “íntima”.
“Discúlpame querido Ramón, yo te tengo un enorme aprecio, pero no me parece que este sea el escenario para traer este tipo de acusaciones. Lo que se dice en el marco de un cumpleaños, en el marco de camaradería, no se puede traer a este lugar”, tiró Ibáñez.
“Me gustaría que quede bien claro para todos que no hubo amenaza del Presidente a ninguna persona. Sería bueno que recapacitemos sobre este tipo de denuncias que carecen de la seriedad y responsabilidad que requiere. No amerita convertir una conversación de amigos en una denuncia. Me parece muy recurso’i”, remató.

