El Hermano capuchino Mariosvaldo Florentino será el encargado de la semana de intensa oración personal y comunitaria para que se caigan las murallas de los vicios, del odio y rencor, de maldiciones y desventuras, de tristezas y pecados.
Pidiendo alguna gracia muy especial como: la liberación de algún mal, la sanación de alguna enfermedad grave, la conversión de algún ser querido, la concreción de algún proyecto, la realización de un sueño.
Jericó era la primera ciudad que tenían que conquistar los hebreos para entrar en la tierra prometida. Dios mandó cercarla y por 7 días marchar una vez al día alrededor de su muralla, en séptimo día deberían marchar 7 veces y sonar las trompetas, que las murallas caerían. Y así sucedió.

