El Nuevo Código Civil y Comercial curepa permitió que a varios bebés se les pongan nombres fuera de lo habitual. Es por eso que se llegó al extremo de un bebé que se llama Lucifer. Y así figurará en el DNI.
El nombre generó controversia, pero se aprobó ya que proviene del latín y su significado es “portador de luz”.
El director del Registro Civil de la ciudad, Gonzalo Carrillo, explicó que “el artículo que dice que no se pueden poner nombres extravagantes se mantiene, el tema es qué es considerado extravagante. Esto recae en los oficiales públicos y queda a su criterio. Si hay alguna duda se consulta con la Dirección y se da una resolución”.
El apellido del bebé en cuestión no se dio a conocer para proteger y preservar la identidad de la familia.

