A la altura del Cruce Piribebuy, Justo Duarte Campuzano (de 37 años) y Arnaldo Sánchez (de 28 años) se subieron a un colectivo que tenía como destino final Concepción. En la zona conocida como Cruce 6000, casi donde empieza la ciudad de Guayaybí, departamento de San Pedro, fueron cachados con las manos en la masa.
Los dos arrieros, que parecían unos más dentro del montón, tenían nada menos que un poderoso material explosivo dentro de esos “inocentes” baldes con los que andaban. La Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) los estaba esperando, y en un control sorpresa, cayeron.
Atendiendo al tipo de gel que tenían, conocido como C4, más los detonantes y sus cables correspondientes, los de la FTC dijeron que eran algo así como apoyo logístico del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), a quienes proveían de este peligroso material.
El gel C4, que es utilizado normalmente para explotar cajeros automáticos, canteras, y además estos fueron usados para derrumbar torres de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) en el norte del país.
Tras la detención de ambos, se dieron varios allanamientos.
CONTANDO MUCHOS BILLETES
En el arranque de la semana aparecieron nuevas imágenes del grupo criminal de la Agrupación Campesina Armada (ACA). En uno de ellos se lo ve a Alfredo Jara Larrea con una gran cantidad de dinero en efectivo. Además, se observa a integrantes de la banda en una especie de reclutamiento diciendo cuáles son sus nombres y sus alias. Lo que no se sabe es de cuándo sería el vídeo, ya que se podía observar un día a pleno sol. Es más, podría ser del año pasado. También en el vídeo, una vez más, el líder de la banda criminal demostró que dotes de cantante, no tiene.
Están bien he’i, De Vargas
En lo que tiene que ver con el suboficial Edelio Morínigo y el colono Abrahán Fehr, que están siempre en manos del EPP, el ministro del Interior, Francisco de Vargas, le bajó que están “bien”.
De Vargas dijo que no es que no saben nada luego, pero que “Inteligencia” no puede revelar más datos. “Tenemos información de inteligencia, y da cuenta de que se encuentran con vida”, aseguró.
Sin embargo, ni los familiares tienen información de qué es lo que está pasando, al punto que la mamá de Edelio, doña Obdulia, dijo que se crucificará e iniciará una huelga de hambre en una plaza céntrica para que alguien del Estado le diga qué pasó de su hijo.
Tal vez por eso De Vargas dijo que “las explicaciones no valen hasta que les devolvamos a sus hijos con vida. Mientras estamos en la obligación de atenderles y ofrecerles contención en este trance que están pasando”.

