Pero olió que le iban a poner un palito y le aplicó el famoso “huir a tiempo no es cobardía”. Se disculpó, diciendo que por motivos personales no iba a poder asistir.
Y, justamente, “Nenecho” se fue y le hicieron una especie de examen’i sobre las atribuciones de un intendente y de un concejal, con preguntas puntuales sobre algunas cuestiones. “Nenecho” le aplicó una piloteada jefe para salir del brete en el que le metieron.

