El fenómeno empezó en mayo y se estima que continuará hasta febrero. Desde el SMN descartan que las lluvias tengan que ver con una “tropicalización” del clima y precisaron que este “Niño” estará entre los cuatro más fuertes de la historia.
“Se están registrando eventos de precipitaciones muy intensos. Por ejemplo, la semana pasada en Mercedes, Corrientes, llovió en pocas horas 215 milímetros. Lo mismo pasó en Resistencia, donde llovió 148 milímetros en seis horas. Hay una correlación directa entre las lluvias en la Mesopotamia y la Pampa húmeda”, explicó Ignacio López Amorín, meteorólogo argentino. En la ciudad de Buenos Aires, el jueves pasado llovió 50 milímetros en menos de 6 horas.
“El fenómeno del Niño se produce cuando las temperaturas del océano Pacífico Ecuatorial presentan anomalías, esto es, que se elevan aproximadamente 2 grados de la media”, señaló López Amorín, y añadió: “El agua caliente provoca más evaporación y eso es energía que se inyecta en la atmósfera y se redistribuye a lo largo de todo el planeta.
El efecto en otros lugares
“El Niño” puede provocar clima cálido en Asia y el este de África, pero fuertes lluvias e inundaciones en zonas de América del Sur. En 2009, el fenómeno climático afectó los campos de trigo en Australia y los cultivos en Asia, haciendo que trepen los precios de los alimentos. En Brasil, el impacto del regreso de “El Niño” sería variado.

