Raudal se llevó a bebé de dos meses

| Por Manuel Medina
  • Madre soltera de tres criaturitas. Tiene 23 años. Vive en el barrio Aurora de Capiatá. La tormenta las sorprendió en la madrugada. Trató de salvar a sus tres hijos, pero uno de ellos falleció. “Salvé a dos de mis hijos, pero Dios quiso a mi bebé”, dijo la apesadumbrada madre.
Daysi Desa, madre.

El cielo parecía caerse en la madrugada de ayer. Era todo como sacado de una película. El viento comenzó a soplar fuertemente y la lluvia se largó. Y vaya que lo hizo.

La ansiedad, con una gran dosis de miedo se apoderó de muchos, cuando veían que sus casas eran inundadas y los techos literalmente “volaban”. Una de ellas fue Daysi Desa.

– ¿Cómo fue que pasó todo Daysi?

– A eso de las 4:30 comenzó el viento fuerte y se vino la lluvia. Parte de mi techo voló y la pared se movía, entonces me desesperé. Como la vez pasada que llovió tanto fui hasta la casa de una amiga que queda a cuadras de mi casa para refugiarme, esta vez lo hice de vuelta, pero terminó en esta tragedia que siento tanto. Fue desesperante, pude salvar a dos de mis hijos, pero Dios quiso a mi bebé a su lado.

– Ya no podías quedarte en tu casa...

No me quedó de otra porque si me quedaba en mi casa se nos caía todo encima. Mi hijo empezó a gritar, “tengo miedo mamá, tengo miedo mamá me decía, entonces me desesperé y salí de casa”.

– ¿En que momento se te cae tu bebé?

– Tomé a mis tres hijos (el mayor tiene 4 años, otra de un año siete meses y Tobías de 2 meses), los tapé y salimos. El mayor se agarró de mi cintura y a los otros dos los llevaba en mis brazos. El raudal nos alcanzaba hasta la mitad. Ahí ya me desesperé y golpeé la mano en dos casas para pedir ayuda, pero no me hicieron caso. Seguí caminando y de pronto, a mi hijo de 4 años le arrastró el raudal y cuando le quise agarrar me resbalé. Fue ahí que a mi otra hijita le tiré al patio de una vecina, pero Tobías se me cayó y desapareció rápidamente en las aguas. A mi hijo mayor le pude agarrar del cabello o sino también iba a desaparecer.

– Fue terrible...

– Una sensación horrible. Entré en desesperación. Llegué a la casa de mi amiga con mis otros dos hijos y les dejé ahí. Y junto con una vecina salimos a buscar a Tobías. Encontré la frazadita con que le tapé por un árbol (llora). Recién cerca del mediodía (de ayer) le encontramos a un kilómetro de donde pasó todo.

“QUEDÉ SIN NADA TRAS LA TORMENTA”

– Perdiste lo más valioso.

– Perdí todo. Siento tanto dolor. Ahora le estoy velando a mi hijo y la casa donde vivíamos prácticamente quedó destruida. Todas mis cosas quedaron destrozadas. Me quedé sin nada.

– ¿Qué vas a hacer?

– Y luchar por mis dos hijos que me quedan. Tobías nos va a ayudar desde arriba.

– ¿Solo ustedes cuatro vivían en la casa?

– Sí, mis tres hijos y yo. Soy huérfana y madre soltera. Mis padres murieron hace varios años y no tengo ningún familiar cerca, solo una primita. Trabajo vendiendo ropas usadas para que a mis hijos no les falte nada. También mis vecinos me ayudan mucho.

AYUDA

Daysi Desa, madre soltera y huérfana, contó que tras la tormenta quedó solamente con la ropa que tenía y nada más. Las personas de buen corazón que quieran pasarle la mano pueden llamar al 0993-545753 con la señora Noelia (vecina) o al 0992-428553 con su prima Anahí.

LOS VECINOS OPINAN

Doña Noelia, vecina

Impresionante fue el raudal. Nos agarramos de la mano y salimos a buscarle a Tobías, pero no lo encontramos.

Amelia González, vecina

El otro día cuando llovió fuerte, ella vino y se refugió acá en mi casa. Esta vez quiso hacer lo mismo, pero ocurrió esto.

Crescencio Amarilla, vecino

Cada vez que llueve es tremendo el problema que tenemos en esta zona. Necesitamos que las autoridades nos ayuden.

Carlos Sánchez, vecino

El raudal que se forma acá cada vez que llueve es tremendo. Hasta autos y motos se llevan por delante.

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