La joven llegó en su silla de ruedas con una incomparable alegría en compañía de sus padres. Según los mismos, ella pide todo lo que quiere balbuceando y señalando con gestos, pues es la manera de expresarse que tienen.
“Vinimos a agradecer por su salud y porque mi otro hijo pasó de grado”, contó la mamá Nilsa Moreira, quien fue también en compañía de su esposo y su otro hijo.
El jueves que pasó ya aparecieron por la Basílica, pero como Jessica no pudo tocarle a la Virgen pidió que la vuelvan a llevar.
CAMINANDO
La familia sanlorenzana visita a la Virgen todos los años y camina desde Ypacaraí.

