Miguel Ángel Prieto Barrios, quien aparentemente de ángel no tienen nada, ya que cuenta con antecedentes por coacción grave, tentativa de homicidio y lesión grave, fue derivado hasta la dependencia donde lejos de quedarse a yerar tranquilamente, empezó a atacar a patadas las rejas del calabozo. Tanta fue la furia del hombre que en cuestión de segundos casi derribó la misma, dejando una abertura de 30 centímetros.
Los agentes, atónitos ante la reacción del hombre intentaron calmarlo. Sin embargo, al buscar atajarlo para que no siga perjudicando la dependencia policial, el hombre opuso tenaz resistencia y forcejeó con los personales quienes también recibieron su parte. Finalmente, los agentes lograron “domar” a la fiera y lo trasladaron hasta la Jefatura Policial Departamental donde quedó a disposición de la Fiscalía.
FUE A “HALAGAR” A PROFE
La docente, identificada como Ada Ayala de Benítez, considerando los antecedentes, y ante el temor de que lo peor pudiera ocurrir, se comunicó con los agentes, ya que el hombre había llegado a su vivienda lanzándole “halagos” de todo tipo y amenazando con causarle daño a ella y su familia, ya que “los consideraba enemigos”.

