Borracho al volante mató a recicladores y a menor

Mientras otros aprovechan la madrugada para darle al chupi y farrear, don Édgar Segovia Amarilla (43) y su pareja doña Mirta recorren las calles y avenidas arrastrando su carrito, recolectando latitas y todo lo que le pueda servir, buscando de esa manera poder llevarse algo digno de comer a la boca.

| Por Manuel Medina

Ayer, como todos los días, a eso de las 3 de la mañana realizaban esa noble labor sin saber que un borracho al volante terminaría segando la vida de ambos y de yapa de otra persona más.

Don Édgar y doña Mirta se colocaron al costado de la ruta Transchaco, casi en frente al Shopping Mariano, en Roque Alonso, para descansar un rato luego de kilómetros de caminar con el carrito.

Pero de pronto, alguien con unas cuantas copas de más al volante perdió el control de su camioneta y arrastró a la pareja de recicladores, quienes fallecieron al toque. Un adolescente que estaba rondando por ahí también fue alcanzado por la camio y finalmente falleció horas después en el Hospital de Traumas.

El hombre que manejaba la camioneta fue Carlos Manuel Agüero Alvarenga (25), quien iba acompañado de otras 5 personas y todos ellos resultaron con lesiones leves. Alverenga fue sometido a la prueba de ka’utest y se comprobó que se chupó hasta el agua del florero. Dio positivo 0,707 mg/l, según el informe policial y quedó detenido.

Locales y carteles

Carlos, tras perder el control de su rodado, no solo se llevó por delante a las tres personas, sino que además destrozó -además de su vehículo- locales comerciales, carteles y arbustos que había en la zona, hasta que finalmente terminó volcando.

Le dijo loca a la hermana

Marlene Jara, sobrina de Édgar, víctima del accidente, contó que cuando su mamá y hermana del finado le preguntó al tipo si por qué manejaba borracho, Carlos le contestó con una “estás loca y se llevó el dedo en la cabeza”.

“Nosotros queremos que se haga justicia. Ojalá este caso no termine en el oparei. Mi tío y su señora vivían para trabajar. Todos los días se levantaban bien temprano, a eso de las 3 de la mañana ya comenzaban su recorrido y cuando terminaban iban a la casa de mi mamá para dejar los que reciclaban. Y mirá cómo terminaron por culpa de un irresponsable que maneja borracho. Ojalá la Justicia haga lo que tenga que hacer”, dijo Marlene.

La pareja de recicladores no tenía hijos juntos, pero doña Mirta dejó una hija, ya mayor de edad, que vive en la ciudad de Ñemby.

No se acordaba

Por su parte, Carlos Agüero, al momento de brindar declaraciones a la prensa no tenía claro lo que pasó.

Últimas noticias