El caudal económico de los vecinos de más está decir que no es el de clase alta, por lo que el servicio de transporte público es algo crucial para ellos. Este paso es utilizado por varias empresas, tal como el caso de las líneas 18-2 y 38, que llevan a Asunción, y el interno línea 2 que conecta las ciudades de Ñemby con San Lorenzo y Luque.
Los vecinos del lugar aseguraron que desde hace tiempo vienen reclamando a las autoridades por un mantenimiento de esta construcción, ya que su deterioro era más que evidente. Sin embargo, no fueron escuchados y las consecuencias están a la vista.
Basuras, eterno problema
En varias zonas del país donde se formaron raudales, la gente que vivía en las zonas bajas debió lidiar con aquellos inadaptados, por no decir imbéciles, que como si nada arrojan sus basuras a la correntada haciendo que luego se conviertan en una especie de represa cuando llegan a los pasos de puentes, alcantarillados, rejas o murallas.
Esto fue lo que se vivió ayer en Ñemby, Limpio, Fernando de la Mora, Roque Alonso, Luque y tantas otras zonas del departamento Central, donde a más de tener que soportar las crecidas, debieron lidiar con todo tipo de desperdicios y además los peligros de contaminación que esto significa.
El reclamo fue el mismo por parte de los pobladores: castigo de parte de las autoridades a quienes son responsables de este tipo de actos.
Villa Hayes y Limpio, mal
A más de las grandes cantidades de agua que cayeron de los cielos, tanto Limpio como Villa Hayes, separadas por el río Paraguay, debieron soportar además el embate de un viento que alcanzó velocidades tremendas.
En la capital del departamento de Presidente Hayes, varias comunidades indígenas se vieron golpeadas por la naturaleza, atendiendo a que el lugar en el que habitan se produjeron estragos. Alrededor de 20 viviendas fueron destechadas, árboles de gran porte fueron arrancados como si fueran solo flores y quedaron abnegados del servicio básico de energía eléctrica.
Mientras tanto, en Limpio la cantidad de agua que cayó fue alarmante. Las calles céntricas que bajan desde la ruta que une a la ciudad con Luque, se convirtieron en ríos que llevaron todo a su paso.
Ríos capitalinos armaron un caos
Eternas esquinas que se vuelven una trampa mortal volvieron a hacer de las suyas con la tormenta de la víspera, como así también, los baches enormes que hasta incluso llegan a tragarse vehículos enteros. Parte de lo que significa tratar de transitar por las calles de la capital.
En avenida Fernando de la Mora y Bartolome de las Casas, esquina “mítica” de los temporales, una camioneta a punto estuvo de ir a parar al profundo barranco que hay en la esquina. Una patrullera policial debió prestarle ayuda para poder salir del momento sin que haya consecuencias que lamentar.
El lugar es por demás conocido, hasta si se quiere un clásico de episodios como este en épocas de lluvia, y sin embargo, hasta el momento no se le logró dar una solución definitiva, más aún teniendo en cuenta lo transitado que es el lugar.
Caso similar fue el que se dio en la “espalda” de la Secretaría de Ambiente, en las inmediaciones del Club Cerro Corá. Una camioneta que transitaba por la calle Reservista de la Guerra del Chaco, a metros de Madame Lynch, cayó en un feroz hoyo. Solo con ayuda de la gente de la Policía Municipal de Tránsito logró salir.
¿Una foto trucada?
Por las redes sociales comenzó a correr esta foto más rápido de lo que se juntaba el agua. Muchos se preguntaron si era una foto trucada o qué onda. Lo concreto es que en la misma se puede ver a una señora regando el pasto debajo de una lluvia torrencial que formaba raudales en cada esquina. ¿No alcanzaba con el agua del diluvio?


