Los alumnos partieron en la noche del viernes hacia Camboriú, Brasil. Al llegar, se encontraron con la sorpresa de que ni el alojamiento ni el transporte había sido abonado por lo que se comunicaron de inmediato con sus padres y estos radicaron la denuncia ante la Fiscalía.
El fiscal de turno ordenó la detención del capeto de la empresa New Rumbo, Lucas Vieira (con quien se hizo el trato). A raíz de esto, y luego de contar que ellos fueron los estafados por una empresa colega del Brasil, pusieron la plata para que los alumnos finalmente regresen al país.
Según datos que recibimos, la citada empresa pagó la mitad de la plata que se necesitaba para el regreso, y luego pagaría la otra mitad. Quisimos hablar con el señor Vieira, pero este no atendía las varias llamadas que realizamos.

