LORENZO AGÜERO
San Pedro.
Corresponsal.
A causa del desborde del río Jejuí Guazú y del estero Yetyty, la ciudad de San Pablo, distrito del departamento de San Pedro, lleva casi dos meses aislada, convertida en una isla. Los caminos están cortados por el agua, el puente de hormigón que cruza sobre el río, que hace poco se inauguró, de nada sirve, porque las cabeceras del mismo están totalmente cortados por el agua.
Ante esta situación, vuelve la balsa improvisada, donde se ingenian los canoeros con una pequeña embarcación para pasar los vehículos de cuatro ruedas, aunque representa un peligro. Explicaron que recurren a esto porque no tienen otra forma de salir o entrar en el lugar.
Victoriano Román, canoero y pasero mencionó que “recurrimos a esto porque el camino está totalmente destrozado por la correntada del agua, pasamos solo autos y camionetas. Camión de carga ya no podemos” dijo. He’i que con este improvisado trabajo “cobramos 50 mil guaraníes por cada viaje”.
El distrito de San Pablo tiene una población de aproximadamente 7.000 habitantes y limita al norte con el distrito de San Pedro del Ycuamandyyú, del cual lo separa el río Jejuí Guazú, al sur se encuentra el distrito de Villa del Rosario, al este se encuentra el distrito de Choré y al oeste el distrito de Antequera, de estos distritos lo separa el estero Yetyty.

