Muchos dirán que fue a propósito lo que hizo para deshacerse de la patronal, pero en realidad Wálter no se dio cuenta que dejó a su esposa en una estación de servicio donde bajó a cargar nafta.
La pareja estaba de vacaciones en Bombinhas junto a su hijo y ya estaban camino a su casa en Oberá, Argentina. La doña subió en el asiento de atrás para dormir un rato y le cedió el asiento del acompañante a su hijo adolescente, quien llevaba puesto auriculares y escuchando su música.
Nafta. En un momento dado, don Wálter llegó a la estación de servicio donde pidió que le carguen nafta y se dirigió al baño, cuando la esposa bajó del auto y entró al local a comprar algo.
El señor salió del baño, subió a su auto y siguió manejando rumbo a su casa. Pero luego de una hora más o menos miró hacia atrás y se dio cuenta que su esposa no estaba. Preguntó a su hijo si la vio y el péndex he’i que ni cuenta se dio si su mamá bajó o no.
Enojada. La mujer se desesperó cuando se dio cuenta que la dejaron. Estaba sin dinero ni celular y documentos. Pidió auxilio a los trabajadores del lugar quienes llamaron por celular al marido pero daba “fuera de línea”, entonces llamaron a la Policía para avisar del tema.
Por su parte, el marido también llegó hasta una comisaría y le avisaron en qué lugar estaba su mujer. Manejó unas dos horas jeyma para buscarla.
REENCUENTRO
El señor estaba muy avergonzado por haber dejado a su mujer y ella se mostró histérica. Apenas vio al hombre, comenzó a gritarle de todo y hasta le dio una patada al auto.

