Los lugareños que viven sobre la calle Lidio Cano, de la citada ciudad, están con el “Jesús en la boca”, no solo porque comparte muy de cerca con los muertos que yacen en el lugar, sino porque el camposanto al no tener muralla en ese sector es utilizado por los malevos como aguantadero y escondite. Pero eso no es todo, algunos hasta lo utilizarían para hacer sus “macanadas” ndaje.
“Los panteones ya llegan a la vereda. Además, tenemos miedo de los bandidos que entran al cementerio a consumir drogas, hasta para hacer sus ‘macanadas’, de todo un poco hay. Se esconden ahí y luego salen a asaltar a quienes pasan por el lugar, es una inseguridad tremenda la que vivimos”, nos contó don Andrés, vecino de la zona. “A la siesta, de noche, entran y ahí de todo un poco hacen”, agregó otra vecina de nombre Milce.
Los lugareños dijeron que hace más de dos años están con ese problema y piden a las nuevas autoridades que construyan la muralla que hace falta.
“Muy peligroso”
Una despensera de nombre Catalina Cantero contó que le tuvo que poner reja a su almacén porque “es muy peligroso, se juntan los delincuentes. Si tengo que salir a meter los carteles, lo hago corriendo porque ahí en el cementerio se juntan los delincuentes y a cualquiera le pueden estar pescando detrás de los panteones. Es un verdadero escondite para ellos”, contó la doña.

