- No hubo víctimas que lamentar y las familias fueron desplazadas a los refugios.
Una vez más la lluvia hizo de la suyas en la ciudad de Pilar, capital del departamento de Ñeembucú, dejando muchas casas inundadas y obligando a que las familias afectadas se desplazaran a los refugios cercanos, en algunos casos incluso con canoas por la gran cantidad de agua que se juntó en las diferentes calles de la ciudad.
Tal es así que el director del Comité de Emergencia Vial, Fabián Ojeda, resaltó que tuvieron un intenso trabajo llevando a la gente a parroquias y centros deportivos. Así también, resaltó que las motobombas no están funcionando y que por ello también el trabajo cada vez se dificulta más.
Más de 190 milímetros de agua fue lo que cayó en todo el territorio pilarense, afectando principalmente a los barrios Obrero, San Antonio, Puerto Nuevo, San Lorenzo, Itororó, San José, Guaraní, San Vicente, San Pablo II, entre otros.
Hasta el momento no hubo víctimas que lamentar, ya que la intensa lluvia no afectó al muro de Pilar, que ayuda a intensificar las tareas.
NECESITAN MOTOBOMBAS
La ciudad de Pilar necesita motobombas portátiles de gran capacidad, ya que varias de las instalaciones de las casetas y los tableros de las máquinas eléctricas que están fijadas al suelo fueron alcanzados por las aguas y no pueden entrar en funcionamiento.

