En plena calle yacía el cuerpo de Rubén Darío Aveiro Meza (35), residente del barrio Corazón de Jesús, quien según comentó el comisario Juan Escurra, sería un conocido “chespicero” de la zona. “Solía ir y venir. No siempre se quedaba en un lugar, salía de su casa y desaparecía por días, luego volvía”, contó el jefe policial.
Agregó que se encontraba compartiendo del “tercer tiempo” con algunos kape tras un encuentro de fútbol. El comisario comentó que de acuerdo a las primeras pesquisas, Rubén habría sido liquidado en otro sitio y posteriormente fue “abandonado” en el lugar donde fue encontrado. Agentes de Investigación de Delitos, homicidios y la fiscala Daniela Benítez se encuentran investigando el hecho.

