Según los datos policiales, era el segundo golpe de los malevos en esa noche. Varias patrulleras salieron a las calles en busca de los chicos malos dándoles alcance sobre la calle Carlos Domínguez, donde se produjo un encontronazo a tiros.
Cerca del club Sportivo Obrero, los motocas protagonizaron un choque, para luego seguir con la huida a patita. Finalmente, una de las balas volái terminó en la humanidad de Ariel Cohene Candia (24), quien falleció de forma instantánea.
ANTESALA
Cerca de las 20:30, Fernando Lezcano Giménez regresaba en su camioneta a su vivienda ubicada en el barrio General Genes, de Pedro Juan. A metros de su casa fue sorprendido por un par de motosicarios que por poco lo mandan al más allá, pero se salvó porque todavía no era su hora. La fortuna fue grande para el hombre de 35 años, quien logró meterle pata al acelerador y chulear algunas de las balas que impactaron en su mayoría en su Toyota Hilux.
Pero, a poco de salir invicto recibió un tiro en el abdomen. Con las fuerzas que logró juntar, llegó hasta el Hospital Regional, donde fue atendido. Según los reportes, actualmente se encuentra estable pero aún internado. El subcomisario Édgar Galeano, jefe de la Comisaría 6.ª, comentó que se encuentran laburando para dar con los criminales.
CÓMPLICE LOGRÓ ESCAPAR
El cómplice de Ariel, pese a estar herido, logró escurrirse de las balas policiales. Una de las patrulleras recibió varios impactos. El cadáver del delincuente fue trasladado hasta la morgue del Hospital Regional. En el lugar fueron levantados dos revólveres calibre 38 y 22, utilizados contra los uniformados. Según los datos, Ariel había abandonado recientemente la cacerola.

