Más feliz que perro con dos colas estaba una joven que se compró para su auto nuevo de paquete. La mujer, con una sonrisa de oreja a oreja, se dispuso a inaugurar el rodado y vaya que lo hizo.
En las cercanías del predio del club Coronel Oviedo, de la ciudad del mismo nombre, departamento de Caaguazú, perdió el control del rodado y se llevó por delante la muralla de la entidad deportiva. Luego hizo lo propio con la alambrada olímpica, para finalmente detenerse a pocos metros del campo de juego donde estaban jugando unos cuantos mitâ'i.
La alegría de estrenar el auto nuevo le duró poco a la joven, pues en una de las primeras vueltas que estaba dando con el mismo, ya el vehículo terminó convirtiéndose prácticamente en una chatarra.
Según algunos testigos, la chica estaba practicando todo contenta en su rodado, cuando de repente pareció que aceleraba más de la cuenta hasta que se dirigió directamente hacia las instalaciones deportivas del “Coronel” y chocó y destrozó su auto nuevo.

