Los casi 40 mil hinchas presentes contagiados por la valiente actitud de nuestro compatriota, empezaron a abuchear a estos delincuentes que ensucian este deporte que tanta pasiones despierta. Y claro, a consecuencia directa de que una de las estrellas más queridas por la parcialidad acádemica es justamente un paraguayo, Óscar Romero. El estadio a pleno empezó a corearlo “Romeeerooo... Romeeerooo... Romeeerooo”, como muestra de apoyo a la lección de humildad y de coraje que les había demostrado el delantero en la fecha pasada de la Libertadores ante Bolívar, en donde había mandado a callar a los que estaban insultando con palabras hirientes tanto a los bolivianos como a los paraguayos. El público ya lo había ovacionado en esa oportunidad.
NADIE LO INTENTÓ
Todos los medios de prensa de curepilandia destacaron la valiente actitud del futbolista paraguayo, ya que hasta ahora nadie se había animado a intentar callar a su propia hinchada. ¡Qué grande el “melli”!

