El hombre fue hallado sentado frente al equipo de comunicación de su velero, por lo que las autoridades sospechan que intentó hacer una llamada alertando a las autoridades costeras, como último y desesperado intento de salvar su vida.
El velero fue encontrado por un pescador que estaba junto a un amigo a 65 kilómetros de la costa de Barobo, cuando divisaron el velero de Bajorat cuya vela principal estaba rota. La escena llamó la atención y se acercaron lentamente hasta la embarcación en problemas.
Al ver que no había ningún tipo de movimiento en cubierta, ingresaron y vieron que estaba todo revuelto: fotos desparramadas, ropas por el piso y latas de comida por todas partes. A pocos metros más, vieron el cuerpo momificado y en estado de descomposición de la víctima.
La Policía de Barobo, que difundió la imagen, no pudo determinar el tiempo que el velero estuvo a la deriva por el mar filipino, ni cuándo y cómo murió su capitán.
EL AIRE Y EL VIENTO
Los expertos especulan que el viento seco del océano, las altas temperaturas y el aire con sal permitieron la conservación del cadáver. Según el diario alemán Bild, el último contacto de Barojat con alguien fue hace un año atrás mediante su cuenta de feisbu.

