Ojo, no eran de esas que llevan relleno de chocolate o dulce de leche, sino unas “especiales” que estaban cargadas de ¡medicamentos! Entre ellos, cuatro comprimidos de clonazepam, ocho comprimidos de aprazolam y dos comprimidos de ansiólitico sin marca.
La responsable de todo esto de acuerdo con la Policía fue una doña identificada como Clara Marlene Ojeda González y el destinatario el interno Wálter Barrios, según comentaron las autoridades. Todo apunta a que usaron este sistema ante lo difícil que se hizo hoy en día pasar los controles del penal.
“Helicóptero”
Este nuevo modus operandi consiste en hacer volar un paquete que “aterriza” en el patio del penal. La semana pasada uno de los guardias ya había informado mediante una nota interna que durante su guardia hacia la calle México fue arrojado un paquete envuelto en cinta que contenía 16 paquetitos de crack, que fue entregado a los agentes de la 4.ª Metro.

