Al decir de José Maciel, gerente de navegación de la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP), el punto máximo se dará en el mes de junio, cuando podría superarse de taquito aquella marca que se registró 33 años atrás, cuando el río Paraguay trepó por encima de los 9 metros y dejó a Asunción ahogada en la desesperación.
Actualmente, en la zona de los pantanales de Brasil, donde nace este río, las lluvias son intensas y el agua que se está acumulando llegará a nuestra capital a mediados de año. A ello, hay que sumarles dos factores por demás determinantes: actualmente se está por encima de los 6 metros, muy por arriba de la máxima alerta, y el fenómeno del “Niño” está siempre amenazante, agregándole más volumen con las lluvias que de por sí se dan en esta parte del país.
Julián Báez, director de la Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH), expresó que a la altura de Bahía Negra las aguas subieron unos tres metros, muy por encima de lo que deberían, y crea un marco de atención por la desigualdad que hay entre subidas y bajadas, estas últimas, siempre mucho más lentas.
TRES A DOS
Para tener una idea de la diferencia que hay en cuanto a subidas y bajadas, las lluvias de noviembre y parte de diciembre hicieron que el río Paraguay a la altura de Asunción suba tres metros en apenas cuatro semanas, mientras que desde ese punto máximo, en los siguientes dos meses solo bajó dos metros.
EL PARANÁ NO PARA
Así como está pasando con el río Paraguay, también pasa con el río Paraná. En Ciudad del Este son varios los barrios afectados, en tanto que en la ciudad de Ayolas, que debe soportar una crecida que es casi el triple del nivel normal.
CURIYÚ HUYÓ DE LA RIADA
En Chaco’i, departamento de Presidente Hayes, las aguas del río Paraguay están nuevamente castigando a la población. Y no solo las personas se ven perjudicadas, sino también los animales, como el caso de una curiyú que vino arrastrada por las aguas y fue rescatada por personas que trabajan en una empresa de la zona. El animal, de casi tres metros de largo, fue arrastrado por la corriente de su hábitat.
DECLARAN EMERGENCIA
Luego de conocerse las situaciones por las cuales estaban pasando algunas ciudades de Alto Paraguay, como Fuerte Olimpo, Carmelo Peralta o Puerto Casado, entre otras, el diputado nacional por ese departamento, José Domingo Adorno, impulsó que se apruebe la declaración de emergencia, de manera a que las personas que se encuentran en el lugar sean asistidas de manera inmediata.
Entre otras cosas, se contempla la reparación de manera urgente de los muros de contención y la construcción de otros en localidades afectadas, como así también el pedido de ayuda de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), que cuenta con recursos económicos y humanos. El proyecto no pide ampliación presupuestaria, pero está abierto a los pedidos.
TAMBIÉN “SUFRE” LA SALUD
Las crecidas de los ríos no solo afecta a la gente que se encuentra en las zonas ribereñas y que deben dejar atrás todo lo que tienen, sino que además, de manera indirecta puede perjudicar a mucha más gente, ante la aparición de una serie de enfermedades que se registran en casos como este.
El doctor Antonio Barrios comentó que la cartera a su cargo debe atender varios frentes y con las lluvias que se avecinan, preocupa que los criaderos de dengue se incrementen, como así también aquellas que se dan con cuestiones gastrointestinales y, por sobre todo, en cuadros respiratorios, sobre todo porque en la época de máxima crecida, el clima será de un frío intenso.
Barrios recomendó a las personas que habitan los bañados que no regresen a sus casas y permanezcan en los refugios pues la temporada de lluvias será más rigurosa. Igualmente señaló que en Semana Santa la situación epidemiológica no es favorable, ya que siempre conspira contra la propagación de males que son contagiables.

