- Internas del reclusorio de mujeres Juana María de Lara, de Ciudad del Este, siguen trabajando a full en las instalaciones de la empresa Fujikura que tiene dos pequeños pabellones dentro del penal.
La primera “cacerolita industrial” fue inaugurada el año pasado con presencia del presidente Horacio Cartes entre otras autoridades como los responsables de la empresa que gracias a la iniciativa del Ministerio de Justicia, en aquel entonces con Sheila Abed al frente, fue la primera en formar parte del proyecto denominado “Plan de atención a mujeres privadas de libertad” a través de la Alianza Público Privada.
Con el plan de reinserción, las mujeres hacen su platita trabajando de manera formal para la empresa dedicada a la producción de cables para automóviles que se fabrican en Brasil, principalmente para la marca Volkswagen.
El proyecto de gobierno fue impulsado con la intención de preparar a las reclusas para el tiempo que las mismas recuperen su libertad y puedan acceder a cualquier tipo de trabajo sin ninguna discriminación. Incluso, al recuperar su entrada a la sociedad podrán acceder de manera directa a la empresa que tiene su base en la Zona Franja Global del Este del país, según había manifestado la ministra Carla Bacigalupo.
NEGARON ACCESO
Al intentar buscar testimonios dentro del reclusorio para corroborar cómo se sentían las beneficiadas por el proyecto, lastimosamente la directora del penal, María Teresa González, aseguró haber recibido el día de ayer una notificación por parte del Ministerio de Justicia que prohíbe toda comunicación con la prensa.

