Por lo visto le dejó muy caliente que, a través de las redes sociales, muchos hayan aplaudido a la persona que le pintó el capó de su auto con la señal de “No estacionar”.
Pitu cumplió con su amenaza. A la tarde de ayer empezó a escrachar uno por uno a los que le cañearon. Al más puro estilo de un vengador frío y calculador, posteó lo que escribieron de él, averiguó quiénes son, buscó hasta a sus amigos en común para que su venganza sea dura.
Aquí va un ejemplo: “Beto Gorostiaga ¿Qué hacés bro? Te quería mostrar este comentario de un amigo tuyo que dice que sos su cliente número uno”.
Y le adjuntó una copia de lo que escribió José Britos: “Si un enano de jardín como ese llegara a tocar el timbre para reclamarme por algo que él mismo provocó, le meto una lata de leche y al arroyo”.
Este es apenas un ejemplo. Pitu fue publicando más comentarios, más escraches con el correr de la tarde y dijo que se iba a tomar su tiempo.
“En este post estarán la mayoría de las personas y su comentario. Conozcamos a la gente que está a favor del vandalismo”, anunció.
“Gracias a comentarios como estos la gente seguirá pintando autos, rompiendo vidrios o meter balazos a alguien porque no respetó alguna regla del tránsito. No es forma de apoyar a alguien que pintó un auto con aerosol por nada”, dijo y se lamentó que los que usan las redes sociales estén solo para ofender.
El viernes pasado le habían pintado el capó del auto a Pitu detrás del colegio Santa Clara. Él admitió que ocupó 30 centímetros la entrada de un garaje, pero reclamó que eso no obstruía la entrada o salida de vehículos.

