Hacer 60 minutos de actividad física cada día no significa necesariamente que tengas que hacer ejercicios complicados o ir al gimnasio diariamente. Lo importante es que cada semana muevas tu cuerpo de forma equilibrada, incluyendo ejercicios aeróbicos, de fuerza o musculación y de flexibilidad. Convierte el ejercicio en un hábito programando cada día algún tipo de actividad física.
Del mismo modo que te tomas un tereré rupa saludable para matar hambre, hacer “ejercicio” puede ayudarte a mantener alto tu nivel de energía. Por ejemplo, levántate 15 minutos antes y haz varios estiramientos o ejercicios de yoga. Anda a buen ritmo y hace lo mismo al salir de tu escuela o trabajo, volvé a casa en bici o a pie. Si añades a esto subir por las escaleras, las clases de gimnasia y los paseos entre clases, probablemente llegarás a los 60 minutos de ejercicio físico diario.
Siete formas de hacer ejercicios
1- Empieza hoy mismo. Sal a dar un paseo.
2- Sube por las escaleras en vez de usar ascensor.
3- En vez de ir en coche o utilizar el transporte público, ve a pie o en bici a lugares como tu colegio o la casa de un amigo.
4- Barré tu pieza, lava el coche o corta el pasto. ¡No son tareas domésticas sino oportunidades para hacer ejercicio!
5- Limita el tiempo que dedicas a ver la televisión, utilizar la compu o jugar con la videoconsola y, cuando juegues con la videoconsola, intenta seleccionar juegos interactivos donde tengas que moverte.
6- Baila. Aunque sea en la intimidad de tu habitación, ¡dejarte llevar por tus ritmos favoritos puede ayudarte a quemar más de 300 calorías por hora!
7- Piensa en qué tipo de ejercicio te gustaría practicar y luego pruébalo. Tómatelo con calma si es la primera vez. Y, si te da vergüenza empezar solo, búscate un amigo para que te acompañe. Te resultará más fácil seguir motivado si haces algo que te gusta.

