Relató que como no llegaba, decidió dirigirse a la capital del país, pero al alcanzar las calles Rubíes y Cnel. Machuca fue interceptado por un automóvil del que descendieron dos ñatos que tomaron el mando de su vehículo, pegando algunas vueltas por ahí hasta que decidieron abandonarlo sobre la avenida Mariscal López.
Se dirigió hasta una parada de taxi y fue hasta el banco para anular dos cheques que entregó a los ñembo delincuentes. Pero no contó con la astucia de los polis que al toque se dieron cuenta que algo no cuadraba. Tras caer en contradicciones terminó confesando que todo era puro cuento, afirmó la Policía.
Liberado
De su poder fueron incautados 20 palos en efectivo, las llaves de su auto cuyo paradero había dicho que desconocía. El fiscal Julio Ortiz dispuso su liberación y la entrega de su dinero.

