“Yo salgo a las 04:20 de mi casa para ir a mi trabajo que queda en Ñemby, y para encontrar un colectivo que me lleve tengo que caminar hasta Acceso Sur, unas 20 cuadras aproximadamente. Así ya me asaltaron como 4 veces, pero la última vez fue lo peor, porque muchísimo me pegaron los ladrones y encima yo estaba con mi hija que es menor de edad. Llevaron todo lo que tenía”, lamentó doña Blanca Ortigoza.
Ella se desempeña como limpiadora y debe sacrificarse para poner el pan diario en su casa. Vive en el barrio San José Obrero de Fernando, Zona Sur.
En San Lorenzo también hay varias zonas donde la gente debe caminar mucho para poder tomar un colectivo que le lleve al trabajo y ese es el momento, tanto al salir como al volver al hogar, que son aprovechados por los malandros para hacer su cometido.
Otro caso es el de los estudiantes que llegan tarde a su casa y deben caminar o tomar taxi todos los días para llegar sanos y salvos.
Línea 26 casi ni aparece
Varias son las zonas que dependen netamente de la línea 26, pero lastimosamente esta empresa no cumple con su frecuencia. Pues solo aparece entre dos a tres veces por día, según la lalada de la gente. “Se llena la gente esperando el primer colectivo, ya saben más o menos a qué hora pasa. Y realmente no pasa más después casi, a la media tarde imposible que veas uno, aparece recién a la tardecita otro”, dijo doña Trifina Maldonado.
Hay gente que también tiene que caminar bastante en el barrio Pitiantuta para encontrar un colectivo que le lleve a destino. Aunque la línea 21 pasa cerca, ese va “al centro nomás” y los que trabajan en San Lorenzo se quedan sin forma de llegar.

