Los documentos judiciales, a los que ha tenido acceso el sitio de espectáculo TMZ, confirman que Britney tuvo problemas de consumo de drogas. Según los informes presentados por el equipo legal de la cantante, cuando Lufti se convirtió en su mánager en 2007, ella estaba pasando por un momento muy difícil debido a su adicción y a un complicado divorcio con Kevin Federline por la custodia de sus dos hijos, Jayden (9) y Sean (10).
“El 1 de octubre de 2007, Britney perdió la custodia legal de sus dos hijos y pasó la noche en un estacionamiento, después llamó a Sam y le dijo que era en la única persona en la que confiaba”, dice el informe.

