“Le pedí con todo mi corazón un poco de tiempo, y me hizo el milagro de que él viva 15 días más”, recordó Mónica Mendieta (26), una de las devotas. Hace algunos años, al papá de Mónica los doctores le detectaron problemas cardiacos y era imposible salvar su vida, a lo que ella se encomendó a la Carmelita Descalza y pudo tener un tiempo más a su padre.
Ya ha pasado más de medio siglo de la muerte de María Felicia de Jesús Sacramentado, más conocida como “La Chiquitunga”, muy conocida por sus devotos ya que muchos de ellos aseguran que es enlace directo para llegar al Todopoderoso y que en medio de sus oraciones siempre ayuda a todos con sus pedidos al creador.
“Chiquitunga” fue una noble mujer, quien luchaba por el bienestar de los más vulnerables haciendo obras de caridad, visitaba a los ancianos, enfermos, reclusos, hasta incluso donaba sangre para poder ayudar al que necesitaba y así darle una chance más de vida.
“Nosotros tratamos de imitarla en casi todo, a veces hasta nos vamos al Mercado 4 para catequizar a las personas. Es una devoción muy especial que sentimos todos nosotros que trabajamos de manera voluntaria para poder ayudar a otros”, expresó Nancy Melgarejo, comprometida con la causa de la carmelita.
Resaltó además que el cuerpo de la hermana se encuentra en su oratorio que hicieron para ella y que la parte de su cerebro se encuentra intacta.
“Verificaron los científicos y médicos su cerebro que una vez muerto se debe derretir, pero el de ella sigue intacto. Es un fenómeno que solo se da en santos al igual que el caso de San Roque González de Santa Cruz”, expresó la voluntaria.
PEDIDO AL PAPA FRANCISCO
En 1997 se abrió el proceso de beatificación y canonización de la religiosa paraguaya, y en el 2010 el Vaticano la declaró “venerable”, por lo que ahora se busca su beatificación. Con la visita del papa Francisco, el pueblo paraguayo se entusiasmó más aún con la idea de que sea santificada, acelerando un poco o dando “una manito” para el proceso.

