La policía local cerró la calle y envió a un negociador para tratar de calmar al criminal. Tras horas de conciliación, Bulut se entregó a las autoridades.
Los vecinos explicaron que Bulut decidió realizar el asalto por un problema inmobiliario con el banco. Su padre, Cuma Bulut, habría vendido el edificio al banco hace cuatro años, pero Semih consideraba que el negocio fue injusto. Además, los vecinos señalaron que ya había intentado robar el mismo local anteriormente.

