Pasó el tiempo y Sabino se fue perfeccionando en todo lo relacionado a su gran pasión y amor, el cine.
“Me recuerdo bien que la primera película que pasamos fue en blanco y negro. Encima en aquel entonces no había luz eléctrica y teníamos que proyectar todo a batería de diapositiva nomás”, contó con voz de añoranza.
Contó que luego de mucho empeño en su trabajo como cineasta, la Embajada norteamericana le prestaba algunas que otras películas y así ir creciendo en ese ambiente.
Sabino, muy conocido en Guarambaré por sus grandes obras cineastas, hizo una comparación con el cine de ahora y lo que era antes, calificó que “el cine de antes murió” para transformarse en algo más avanzado.
Nunca desistió de sus sueños para que el cine salga adelante y siempre proyectaba todo tipo de películas, las que en aquel entonces solo duraban unos minutos.
“Teníamos un grupo y ahí nos reuníamos para proyectar las películas, el costo de la entrada era 10 guaraníes y lo recaudado era para volver a traer más”, añadió.
Museo
Don Sabino en compañía de su gran amigo Amado Amadeo. Contó que se encuentran trabajando para conseguir que la ciudad de Guarambaré tenga su primer museo con obras y objetos antiguos que serán donados por los mismos.

