Grandes ejemplos son las inspectoras de tránsito, quienes no tienen un horario fijo y hasta deben laburar de noche y madrugada.
Una de ellas es Julia Guerrero (39), quien tiene 13 años de servicio en la Dirección de Policía Municipal de Tránsito de Asunción (PMT). Tiene cuatro hijos, dos de ellos ya mayores de edad y los otros dos menores. La misma fue ascendida ya varias veces, hoy día está como inspectora de segunda y es una de las que dirigen el tránsito y está a cargo de operativos.
“Cuesta mucho ser mamá y ser inspectora a la vez. Nuestro horario es muy complicado porque tenemos que trabajar también a la madrugada. Gracias a Dios mi marido tiene un horario fijo porque trabaja en una empresa privada y me ayuda”, empezó contando.
Indicó que aunque ya están acostumbrados, sus hijos piden mucho que ella pase con ellos un feriado. “Te dicen, mamá no te vas a quedar. Me llaman y me dicen que me van a esperar para almorzar. Los domingos trato de ir a almorzar por lo menos con ellos, porque fines de semana sí o sí trabajamos. En mis tiempos libres soy el famoso ‘lorito óga’ como se dice, pero en versión mujer para estar con ellos”, agregó.
MEJOR TRATO
La inspectora Julia Guerrero comentó, por otro lado, que su condición de mujer hace que el trato con los conductores sea más tranquilo y cordial. “En los controles tenemos buena receptividad, porque nuestro trato es menos tosco que el varón. Los conductores no te quieren decir que no van a abonar la multa, tienen más vergüenza parece. Nuestro trabajo es más eficaz en esa parte”, dijo.
“MIS HIJOS PIDEN POR SU MAMÁ”
Laura Cibils (38) es otra de las inspectoras de tránsito de Asunción. Ella tiene 19 años de trayectoria y comentó que desde chiquita soñaba con portar el uniforme de tránsito. Tiene tres hijos y dijo que desde que tuvo a su primer hijo, su vida cambió completamente y el tiempo se le hacía muy poco para la atención que demanda tener un pequeño.
“Es complicado por el tema de nuestro horario, los fines de semana y todo trabajamos porque hay más servicio, pero tenemos nuestro libre entre semana. Mi marido es mi compañero de trabajo, inspector también y por ese lado no tengo problema”, dijo.
“Por un lado mis hijos entienden que es mi trabajo, pero por otro lado, ellos piden por su mamá. Quieren estar conmigo, pero saben que es por ellos que yo trabajo y no estoy en casa, por su bien. Trato de darles toda la atención posible cuando estamos juntos”, finalizó.
“TUVE QUE TOMAR EL LUGAR DE MI MARIDO”
Mirian Rocío Rivas (39) perdió a su marido hace unos años atrás, él era inspector de tránsito, pero cuando falleció, Mirian quedó sola con sus dos hijos, por ese motivo le dieron un cargo administrativo en el lugar y gracias a eso puede mantenerlos. “No fue fácil para mí al principio, mi marido falleció de infarto y yo tuve que tomar su lugar, porque yo antes me quedaba en la casa nomás”, contó.
Está en el cuartel central de la PMT de Asunción de 06:30 a 14:30 horas, de lunes a viernes. “Quiero que mis hijos lleguen a ser alguien en la vida, que todo les salga bien y es por eso que sigo y voy a seguir luchando”, dijo la supermamá.

