Con temor se acercaron hasta ella, cuando vieron un pequeño bulto envuelto en una camperita y algunos trapos. “Sentí algo inexplicable al tomarla en mis brazos y apretarla por mi pecho. Algo que solo las mamás pueden sentir”, contó Celia aún emocionada con la llegada de la pequeña a quien bautizaron como “Valentina de los Ángeles” a sus vidas.
La recién nacida y aún con el cordón umbilical fue auxiliada hasta el centro de salud local. Con la voz quebrada y algunas lágrimas que nacían en su rostro, Celia dio aviso a la Policía. Al toque acudieron al lugar agentes policiales y de la Defensoría de la Niñez, quienes dieron aviso al juzgado, desde donde otorgaron sin demora la guarda de la pequeña al matrimonio, mientras dure el proceso legal y se decida su paradero.
Sana y con 3,700 kilogramos, Valentina llegó hasta el Hospital Regional de Caacupé, donde quedó internada en observación para realizarle algunos análisis.
TRAS LA MAMÁ
Agentes de la Comisaría 8.ª de Isla Pucú se encuentran tras los pasos de la mamá. El comisario Matildo Palacios comentó que por el tamaño de la recién nacida se sospecha que la madre no era primeriza, considerando además que la bebé llevaba ropa de otra criatura. “Para mí es buena noticia, de todos modos, porque mejor que le haya abandonado a que haya tomado otra determinación”, dijo.
UN “VALIENTE ÁNGEL”
Celia y Carlos hace 10 años se juntaron en la mencionada ciudad, donde viven con sus dos retoños de dos y catorce años. La pareja se mostró feliz, pero aseguraron que si bien pidieron la guarda de la peque durante el proceso legal, lamentaron no poder quedarse con ella, debido a los gastos que representa un bebé más en la familia.
“Valentina de los Ángeles, porque para mí es una bendición, un valiente ángel que nos cayó del cielo”, dijo Celia, añadiendo que vecinos al toque se movilizaron para ayudarla.

