Aparentemente, el excapo de la barra de la “O” se comporta muy bien dentro del penal y hasta incluso “habría visto la luz”. Es sabido que las religiones están presentes en las penitenciarías de nuestro país, buscando acompañar a los reclusos para que salgan de la soledad y el encierro, y para tratar de dejar en ellos la esperanza, que a lo mejor la perdieron.
Y aparentemente Trotte es uno de los que se aferraron a esto. Al menos eso se puede apreciar en una publicación en feisbu de la iglesia evangélica “Central del Espíritu Santo”, donde una pareja de pastores visitaron en la penitenciaría del Sur a Trotte.
“Damos gracias a Dios por todo lo que hizo y va a seguir haciendo su Espíritu Santo en la vida de Adolfo Trotte y María Asunción. Hijos de Dios con proyectos maravillosos para el Reino de nuestro Abba Padre. El viaje a Encarnación fue una victoria tremenda para gloria de Dios”, decía en parte el post en el feisbu dando a entender que Adolfo es todo un santito y que “vio la luz” en la cárcel.
Nada de nada
Artemio Vera indicó que el reporte del supuesto hecho de que Trotte le tenía raptada a su actual esposa, María González, lo recibió hace unos dos meses. Comentó que tras la primera inspección, unos 15 o 22 días después, en su recorrido normal, la ministra Bacigalupo verificó todos los rincones del penal y al verificar todo, trajo a colación la denuncia, pero tampoco se encontró nada llamativo en ese momento.

