“Cuando Alicia tuvo a su último hijo quedó de reposo total porque fue por cesárea. No podía hacer por noventa días. Me fui a la casa de Nelson que está en Luque, llevé mi colchón y me instalé a dormir en su pieza por sesenta días. No podía dejar que ellos tengan relaciones sexuales. No quería que mis nietos se queden huérfanos de madre”, contó Ña Tora.
En otro momento, el clon de gua’u de Ramón Díaz apareció para abrazar a Ña Tora.

