Ella es viuda y madre de dos hijos que aún están en la etapa del estudio, pero que hasta el momento ninguno de ellos está abrazando esta humilde profesión.
“Yo ya les dije que deben de aprender a hacer algo por lo menos, pero mientras estudien está todo bien”, he’i la herrera.
A la par que trabaja con sus máquinas, ella cocina y limpia la casa, aunque resulte un poco difícil.
“Mientras trabajo y entre vuelta y vuelta también cocino y limpio mi casa”, expresó. Ella, antes de iniciar este trabajo, había sido modista durante un tiempo, pero nunca le gustó del todo.
“Antes era modista, pero siempre miraba el trabajo de los demás y practicaba, yo luego me hacía sola porque me gustaba y acá estoy, feliz y orgullosa”, terminó diciendo esta kuña mbarete que rompe todos los esquemas de una mujer convencional a la cual uno está acostumbrado ver.
VALÉCHA
Ylirica Gregor (52) hace 25 años trabaja como chofer de colectivo. Pasó por varias empresas de transporte y hoy día está en la línea 242 (Ypacaraí). Como tantas otras mujeres que son solteras, lucha por sostener el hogar con 3 hijos y por ellos trabajó y se desvivió durante mucho tiempo.
Cuenta que para poder pagar la Facu de una de sus hijas, la que tiene 19 años, muchas veces hace horas extras, pero que a ella no le pesa, con tal de que salgan adelante.
“La mayor tiene 26 años, la del medio 19 y el varón de 15 años. Soy mamá soltera y trabajo por ellos, su papá me ayuda de vez en cuando”, empezó contando.
Su hija mayor ya tiene su familia formada, pero las de 19 y15 años están aún a su cargo. Dijo que para salir adelante, si uno quiere nada es imposible, y más aún cuando se trata de una mamá que debe darles de comer a sus pollitos.
“Ahora que mi hija está en la Facultad cheforzá vaipaite. Entonces, hago horas extras, pero siempre se salva”, contó. Al ser consultada sobre cuál es su mayor deseo, dijo bromeando y entre risas: “Mi mayor deseo es que mis hijos se casen con alguien que tenga mucha plata y así yo descanse un poco, o sacar la lotería”.
Los pasajeros en su gran mayoría ya la conocen. Cuando Crónica subió a hacer el viaje con ella, los mismos refirieron conocerla por ser una mujer luchadora, lo que la hace ser una estupenda mamá.
Ylirica ya tiene 3 nietos, regalo de su hija mayor con quienes pasaré mañana. Ella vive en la ciudad de Areguá.
Gregor empezó a manejar camiones tumba a los 13 años y hoy día transporta pasajeros en la empresa “Ypacaraí” (línea 242). “Cuando tenía 18 años entré como inspectora de la línea 15 y luego de 5 años entré ya como chofer, ahí por caradura”, dijo. Ya luego fue a la empresa “Areguá”, pasó a la línea 28 y volvió a “La Aregüeña” y luego a “Ypacaraí”.
BUSES
Otras choferesas mamás a quienes no podemos dejar de destacar es a Nélida Giménez (41) y Jamilet Quiñónez (38), quienes hace algunos meses entraron a trabajar en la línea 12, luego de un plan de reinserción para las mujeres al volante.
Nélida es mamá de 2 hijos y ya hizo de todo para sacarlos adelante. Un tiempo se desempeñó como taxista y lo último que hizo antes de entrar como micrera fue vender yuyos.
Jamilet tiene 6 hijos, es mamá soltera y a la par de su profesión como choferesa también hace trabajos de costura, según comentó.
QUIERE CONOCER A SU MAMÁ
Teresa Antonia Alfonso (48), quien vive en la ciudad de Hernandarias, comentó a nuestro medio que siempre trató de ser la mamá que ella nunca tuvo. “Yo le perdí a los 9 meses a mi mamá. Ella nos abandonó a mí y a mis demás hermanos y nunca supe nada de ella, ni siquiera su nombre. Mi deseo es conocerla, pero ni siquiera sé su nombre”, dijo.
Explicó que lo único que sabe es que su papá se llama Carlos Isidro Báez y que varias veces ya quiso saber del paradero de su mamá, pero nadie le dice nada. Si su madre está viva, le pide a través de este medio poderla conocer.
Ella vende remedio yuyo y diarios para poder salir adelante. Hoy día está con diabetes, hernia de disco e igualmente lucha por salir adelante, como luchó para sacar a sus hijos.
RECLUSAS FESTEJARON SU DÍA
Ayer, reclusas del Buen Pastor realizaron un fiestón por el Día de la madre, gracias a una iniciativa de los diputados Fabiola Oviedo (ANR Capital) y Ariel Oviedo (ANR Central), con apoyo del Ministerio de Justicia. Las mismas realizaron varias actividades de recreación. Hubo concurso de baile, exhibiciones boxísticas, entre otras.
Las mamás, bastante conmovidas, no dejaron escapar lágrimas. Algunas incluso pidiendo perdón a sus hijos por esos errores que cometieron y por los cuales están ahí. Desde el penal resaltaron que muchas de ellas, a pesar de estar encerradas, realizan trabajos artesanales como así también otro tipo de cosas para poder mantener a sus familias, hijos que están afueras. Ellas igualmente siguen luchando. Agradecieron la ocasión de poder salir de la rutina y poder integrarse entre todas. El domingo también almorzarán rico por su día y recibirán la visita de sus familiares en el Buen Pastor.

