Aquella frase “oka’úva isánto aparte” se ajustaría a lo ocurrido con el conductor de un automóvil que manejaba borracho, perdió el control de su rodado, cayó en seco a un arroyo y ¡se salvó de milagro!
A toda bala ndajeko un sujeto estaba andando en su vehículo por el barrio bajo San Rafael de Ciudad del Este. En una esquina no pudo doblar por la alta velocidad y cayó en seco al arroyo Acaraymí. El accidente ocurrió en la madrugada de ayer. El tremendo ruido de la caída asustó a más de un vecino del lugar, que para yapa dieron una mano para salvar al tatácho conductor.
Con las ruedas hacia arriba y casi la mitad dentro del agua quedó el vehículo de la marca Toyota, que en su momento era guiado por Pablo Andrés Ortiz, quien resultó solo con algunos rasguños, según los caquis de la Comisaría 1.ª.
Ortiz fue derivado a la comisaría donde fue sometido al ka’utest cuyo resultado dio positivo 0,538 mg/l, por el cual quedó detenido y acusado por exposición al peligro en el tránsito terrestre, dándole como destino final la Fiscalía, donde deberá esperar su castigo.

