Con el frío arrasa la la venta del pororó

Todos los días, con su carrito de pororó, Justo Ayala (54) recorre de punta a punta la zona del concurrido Mercado 4 para poder vender las “palomitas de maíz” acompañada con gaseosa. Es padre de seis hijos y gracias a su labor diaria sacó adelante a sus retoños.

| Por Manuel Medina

Yo inventé para mi trabajo porque quería ganar el sustento, primero empecé con una carretilla nomás y después me dejé de eso y ya me fui a ver para mi carrito”, empezó contando.

Es oriundo de la ciudad de Horqueta, hacía el norte, pero desde hace varios años que vive en Capiatá, en el kilometro 23, hacía la Ruta 1. Hace 16 años que hace este trabajo, no se queja para nada de las ventas y más ahora que ayuda el clima fresco para querer comer más. La bolsita de pororó blanco cuesta 2 mil guaraníes y el que es en colores tiene como precio 3 mil guaraníes.

A la tarde es donde más se vende, esta es la época, porque compran para la merienda, quieren comer luego las personas”, he’i don Justo.

Resaltó que siempre trabajó así, de ambulante, ya que no tiene una profesión ni estudios universitarios y tiene una familia que depende de él.

Soy padre de 6 hijos, cinco nenas y un solo varón, y siempre le saqué adelante a ellos con este trabajo, no me quejó porque siempre tengo trabajo”, dijo Ayala.

LUCHA DIARIA

Don Justo es uno de los tantos trabajadores que día a día llegan al Mercado 4 para poder vender sus productos y así llevar la platita para el puchero. Centenares de trabajadores mantienen a sus hijos con el trabajo digno y el sacrificio diario.

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