Si bien aún tienen sus detractores, en esta época ya se permite la libre expresión. “Lo hacemos con el progreso de que no tenemos miedo de ser agredidos”, expresó.
Cazal resaltó que la lucha de a poco va teniendo fruto, ya que no solo fue para ellos sino la sociedad misma ya empezó a aceptar esta realidad y que ahora su gran lucha es por el lado de la educación, ya que hay niños, adolescentes y jóvenes que son gay, lesbiana y trans.
Con sus banderas multicolores que los identifican, el grupo denominado “Somosgay” marchó por todo el centro capitalino hasta la plaza ubicada frente al Congreso Nacional, donde demostraron su gran amor hacia la persona de su mismo sexo. Esto fue realizado en recordación al Día internacional de la homofobia y resaltando además que ser gay no es una enfermedad.
“Los adultos del sistema educativo no están conectados, no están pudiendo entender lo que pasa con los jóvenes de hoy”, añadió Cazal.
DEJÓ DE SER TABÚ
“Ya no se tenía que tomar como un tabú y le apoyo a ellos, tengo amigos y la mamá de mi hija también tiene amigos y juntos apoyamos esto”, contó Darío Rojas (18), quien es padre de una beba y la llevó en compañía de su madre Rocío Osorio (22) para apoyar la causa de los que están defendiendo el derecho de la igualdad de género.
Darío y Rocío son pareja desde hace más de un año y aseguran que apoyan esta causa, ya que ambos tienen amigos y conocidos en la organización.
“Es una cosa de aprender y dejar que te enseñen. Yo soy una persona de una mente muy abierta y si se quieren y no hacen daño a nadie, los voy a apoyar siempre”, expresó Rocío, mamá de la beba quien tendrá como padrinos a dos homosexuales.
NO A LA DISCRIMINACIÓN
Las personas que son discriminadas por tener otra tendencia sexual a lo comúnmente visto pueden hacerlo llamando al (0981) 11 01 08 o al 0800 110 108, es una línea gratuita que está disponible de 08:00 a 20:00 horas, de lunes a viernes.
PASTORES
De la iglesia evangélica “Solo Jesús” fueron hasta la plaza de Las Armas con parlantes y micrófonos para irrumpir el acto de los jóvenes diciéndoles que están en contra de la ley del Todopoderoso.

