Noviazgos libres de violencia

| Por Manuel Medina
  • No se trata solo de las agresiones físicas sino en el trato presente, en la vida cotidiana de las relaciones de pareja, a veces hacemos daño sin darnos cuenta.

Cuando empieza una relación nos referimos al primer despertar al amor, cuando el varón y la mujer están en desacuerdo y compiten por el control y la influencia. Si uno de los dos siempre quiere tener el dominio de la relación puede generar una pareja con problemas de agresividad.

Hay que aprender a reconocer cuando no se está participando equilibradamente en las decisiones de pareja, por ejemplo, uno de los dos siempre elige a qué lugar ir, qué ropa comprar o usar, impide ir a fiestas, hasta llegar a influir o controlar el comportamiento laboral o social del otro.

La violencia no solo es física, también las hay emocionales, psicológicas, sexual, económica y patrimonial.

Algunos de los factores por los que las personas pueden desarrollar actitudes violentas o solaparlas: Maltrato o poco afecto por parte de los progenitores, desempleo, por imitar los que hacen otras personas que emplean la agresión para resolver problemas. Los valores respecto a la agresión que predominen en su estrato social o que comparten con amigos y familiar.

Los juegos peligrosos

Hay muchas parejas que no pueden identificar la violencia como tal, es decir, creen que es natural que en una relación se llame a todas horas, se cele y se golpee “jugando”.

Se dice que el amor es ciego, y uno deja que la pareja le dañe en nombre de ese sentimiento, pero muchas veces eso la agresión durante el noviazgo tiene un alto contenido afectivo y emocional que hace que se disfrace y pase desapercibida. Sumado a las educación, las costumbres, que algunas personas podrían tener y conceptos como el machismo.

A veces las palabras lastiman más al decirle en broma a tu pareja “qué fea, qué tonto”, si alguien de los dos es muy hostil logrando que la persona se sienta mal, afligida, afectando a la pareja, mientras el agresor no siente remordimiento alguno, con frases como “Vos sos una paranada” “No vales como hombre”.

Atentos a las señales

1-Te pone apodos o te llama de maneras que te desagradan, sobre todo en público.

2- Ha intentado chantajearte sentimentalmente, o lo has descubierto mintiendo y engañándote.

3- Trata de controlar tus actividades, con quién sales, revisa tu celular e incluso te hace prohibiciones.

4 Te cela, insinúa que andas con alguien más, o te compara con sus exnovias o novios.

5-Ha destruido alguna posesión tuya (cartas, regalos, celulares).

6-Identificas que te “manosea” o hace caricias agresivas.

7-Te ha golpeado argumentando que es “de juego”.

8-Ha ocurrido violencia física: cachetadas, empujones, patadas hasta puñetazos.

9-Amenaza con golpearte, encerrarte, dejarte o incluso con matarte.

10- Te obliga a tener relaciones sexuales o incurre en violaciones.

Últimas noticias