Según el informe policial, Mario Dávalos llegó hasta la casa y se disponía a estacionar su furgoneta al costado de la vivienda. En medio del retroceso, sintió que las ruedas de su rodado pasó por encima de algún “objeto” por lo que bajó a mirar. Fue ahí que el mundo se le vino abajo.
Su pequeño sobrino Jonathan Gabriel Gómez Dávalos estaba debajo de la rueda totalmente ensangrentado. En medio de una escena desesperada, Mario lo tomó entre sus brazos, lo alzó a su vehículo y rápidamente lo trasladó hasta un sanatorio privado del km 7 Monday, donde recibió la noticia que no quería escuchar. Su sobrino falleció.
Jonathan es hijo de Isidro Gómez y Rosa Dávalos, hermana de Mario. Ambos quedaron destrozados tras lo sucedido. “No podemos creer. Estamos muy dolidos. Fue una tragedia”, dijeron en medio del llanto por perder a su hijito.
Demorado sapy’aite
El tío de la víctima quedó demorado un sapy’aite, según la Policía. El caso quedó a cargo de la fiscala Analía Rodríguez, quien dialogó con el conductor de la furgoneta y luego lo dejó en libertad. Asimismo, la forense Ramona García inspeccionó el cadáver del niño y dijo que murió por traumatismo de cráneo.

