Heriberto cuenta que quedaron sin casa hace 4 años “y desde ese día no tuvimos más remedio que vivir en la calle juntando cosas para reciclar y vender. Aquí sufrimos mucho, esta no es vida para nadie. Fui varias veces hasta la Muni para pedir ayuda, pero nadie me hace caso y en estos días de frío casi nos congelamos”.
Contó que duermen “sobre cartones y nos tapamos con lo que podemos. Tengo hijos de 13 y de 12 años, que por esta situación ya no pueden ir a estudiar. Yo quiero que mis hijos estudien y no vivan esta misma historia. Necesitamos ayuda, por favor”.
Finalmente, apeló a la gente de la Senavitat a que les dé un lugar para dejar de vivir en la calle.

