Pasó por varios hospitales, y realizó sus capacitaciones tanto dentro como fuera del país. “En esa época no había ni una sola mujer anestesióloga, fui la primera y fue bastante duro los primeros años, estuve trabajando solamente con técnicos y después que llegué de San Pablo me entró la idea de formar el curso de postgrado de anestesia”, empezó contando.
Una vez que presentaron el programa para que se instale el postgrado, varios profesores la acompañaron y enseñaban gratis a los alumnos, hasta el 2002, que fue cuando se reconoció el curso. Relató que en un principio no tuvieron casi alumnos, pero que hoy ya no abastecen con la cantidad de estudiantes con los que cuentan.
Actualmente se desempeña como profesora y directora del Postgrado de Anestesióloga en la Facultad de Medicina.

