
– ¿Cuál fue tu reacción cuando tu hija te dijo que quería ser modelo?
– Fue una sorpresa, pero le apoyé porque ya había cumplido 18 años. Seguramente estaba hablando de eso con su mamá y después me comentó.
– ¿Qué recordás de Ana Laura, de cuando era chica?
– Era una excelente alumna, sacaba todo 5. También le alejaba hasta de las novelas, le prohibía luego.
– ¿Por celoso?
– Era muy celoso, pero quería cuidarla, protegerla. Su mamá es la que quería ver la novela, yo le ocupaba con cualquier cosa y le alejaba de las novelas.
– ¿Cómo le llamabas?
– Bebé akã guasu le decía.
– ¡Te pasa en estatura! ¿De chiquita ya apuntaba que iba a ser bien alta?
– Fue grande desde que nació. Con 4.200 gramos nació.
– ¿Se mimaba más con vos o con su mamá?
– Siempre fue más mimada por mí. Siempre estuvo a mi lado en todos lados. Hasta ahora es mimada.
– Cuando iba creciendo, cuando ya llegaba a la edad de tener chico’i, ¿cómo te portaste con ella?
– Yo le controlaba mucho, tenía su hora de llegar del colegio. En 10 minutos tenía que llegar a casa. A las fiestas de 15 años le llevaba yo. Me decía: “me voy con mis compañeras o compañeros”, pero no le dejaba. Yo le llevaba y le buscaba. Le dejaba hasta la una nomás luego en las fiestas. De repente me bajaba, escuchaba la música, desde lejos miraba, y después entraba para buscarle. Después ya le decía que no podía irse a todas las fiestas de 15, porque yo ya no aguantaba más comprar regalos y, encima, tenía que ponerle ropas también. Ella se enojaba, pero mi bolsillo ya no aguantaba jajaja...
– ¿Llegaste a espantarle candidatos?
– Veía que muchos mitã’i jugando por ahí que le decían cosas y eso me ponía celoso. Le controlaba mucho.

– ¿Cómo reaccionaste cuando viste por primera vez sus fotos sensuales en los diarios o en televisión?
– Y... la verdad que pensé mucho. No me gustó mucho, pero no me quedaba de otra que apoyarle. Muy rápido se hizo famosa y después ya me acostumbré.
– ¿Sos su consejero?
– Le sigo dando consejos. Inclusive, le dije que el día que se case igual le voy a seguir dando consejos. En una oportunidad estaba muy enojada porque le estaba haciendo reclamos, le estaba aconsejando y se enojó y se quería ir. Por suerte después entendió que todo eso era por su bien y se le pasó el enojo.
– Ahora tenés un yerno famoso (el futbolista de Cerro, Cecilio Domínguez), ¿le aceptás?
– Sí, con el yerno estamos superbién, es muy buena persona. Me sorprendió cuando llegó a casa, pidió hablar con nosotros. Entramos en la sala y hablamos. Me dijo que quería llegar por mi hija.
“No hay problema, ustedes ya son grandes”, le dije. Fue una sorpresita para mí, y me gustó, porque ahora ya no se hace ese tipo de cosas. Es “acá está mi novio, te voy a presentar” y ya está.
– ¿Cuándo pasó eso?
– Eso fue hace tres meses por ahí.
– En algún momento va a llegar la posibilidad de que salga de casa. ¿Te preocupa que se vaya con su novio?
– La verdad que eso me está haciendo pensar. Sé que ese momento va a llegar. Pero hay que aceptar.
“Me pescaba para pillar algo”
– ¿Sos más mimada por tu papá o por tu mamá?
– Soy más mimada por mi papá.
– Nos dijo que es muy celoso, ¿te hartó a veces con sus celos?
– Hablo mucho con él, pero hay veces que me enojo y quiero así tomar decisiones drásticas de independizarme, pero después se me pasa. Ahora ya me tiene más confianza, pero antes era muy celoso. Yo nunca le di tampoco problemas. Por eso cuando crecí ya me daba más permisos, me hartaba, hasta que después le demostré que podía tener confianza en mí. A veces ya exageraba, me espiaba, me pescaba para pillar algo. Más adelante ya podía salir con mis amigas, amigos.
– ¿Cómo sos con tu papá?
– Soy muy pegajosa a papá. Él no demuestra mucho sentimiento. Yo hasta ya me siento pesada a veces. Pero cuando estoy con él me siento como una niña que todavía no creció. El día que salga de casa me va a costar mucho, porque soy muy mimada.

– ¿Dónde te llevaba tu papá cuando eras chiquita?
– Cuando era chica me llevaba al interior, porque mi papá es de Caazapá y mi mamá de Tobatí. Todos los fines de semana que tenían libre íbamos al interior. Me gustaba, hasta hoy día cuando podemos viajamos al interior.
– Ahora estás con la Facultad, dejando un poco de lado el modelaje, ¿te gusta la carrera que elegiste?
– Ahora que estoy metida en la Facultad de Veterinaria tengo un poco más de tiempo. Me cuesta adaptarme, porque es diferente a lo que era el modelaje. Pero me gusta mucho. Ya estoy ansiosa por querer tocar ya los animales.
– ¿Cuánto te falta?
– Son seis años en total. Me faltan aún cinco años.
– Por otro lado, si sale la transferencia de tu novio al fútbol extranjero, ¿te vas con él?
– Todavía no hablé con él de eso. Yo tengo acá mi vida, estoy con la Facultad. Dejar todo, no sé, no estoy tan segura. No puedo dar una respuesta.
– ¿Tu papá es cerrista como vos?
– Mi papá es del otro lado, por eso él es muy frío jajaja...
– ¿Cómo van a pasar el Día del Padre?
– Vamos a comer un rico asado, solemos reunirnos toda la familia en este día. Solemos juntarnos con los tíos y celebramos entre todos. Vamos a pasar un domingo familiar.

