Quien encarnó al mítico Barney fue un actor estadounidense llamado David Joyner. Él llevó el disfraz desde 1992 al 2001 y según reveló en una entrevista, no era nada fácil.
“El traje es realmente pesado, tiene unos 32 kilos y la temperatura dentro puede alcanzar unos 50 grados. Tienes que sentirte muy cómodo contigo mismo y con tu sudor. No puedes ser claustrofóbico” explicó el hombre.

