
Hace poco tiempo atrás, la Escuela Básica N.º 133 R.I. 3 Corrales, de Fernando de la Mora, Zona Sur, era constantemente visitada por malandros que prácticamente vaciaban la casa de estudios, dejándolos sin los instrumentos para que los docentes hagan su labor y los alumnos estudien.
Pero esta situación cambió cuando decidieron llevar a las instituciones perros que actúan de guardianes en horas de la noche.
La licenciada María Graciela Martínez de Jara, directora de la institución, comentó que en tres ocasiones ya intentaron entrar luego de que los perros ya formaran parte de la “familia educativa”, pero estos al “detectar” el peligro empezaron a ladrar como locos y a mostrar sus dientes a los ladrones que ya estaban por pasar sobre la muralla.
En ese momento, antes de contar hasta tres rajaron del lugar, según lo que relató la cuidadora.
El “dúo dinámico” de la seguridad canina está compuesto por Pelusa y Pelón, quienes andan siempre dentro de la institución, sin ser peligrosos para los alumnos.
“En varias ocasiones ya entraron y nos robaron muchas cosas, pero fueron dos veces que entraron así y llevaron de todo luego. Pero desde que ellos están ya nada pasó”, empezó contando la directora.

“Con los niños no son malos, son muy buenitos”, contó. Actualmente el que cuida más la escuela es Pelón, debido a que Pelusa acaba de tener 5 cachorritos.
¡HASTA LECHE!
La directora contó que una de las veces que se le entró a robar y llevaron de todo fue en el 2014, en el mes de octubre. “Entraron por las ventanas, entre las rejas. Una de las profesoras había dejado en un manojo de llave en uno de los cajones, sacó y entraron”, siguió. Se llevaron todas las computadoras y hasta leche. Esa vez pudieron recuperar toditas las cosas, ya que supieron de quiénes se trataban y fueron con policías hasta sus casas.
CIFRA
3 Veces volvieron a intentar entrar en la institución los malevos, pero jaguáicha oñemuña.

