Amarilla asegura que la propuesta busca solo una adecuación constitucional que específicamente dice que las fuerzas públicas habilitadas para portar armas de fuego son la Policía Nacional y las fuerzas militares.
Sostiene que la Senad nació como una secretaría que coordinaría los trabajos de inteligencia, pero que ahora es una fuerza operativa con el uso de armas. “Ninguna secretaría puede tener funciones parapoliciales”, recordó el legislador, solicitando así que tanto sus atribuciones, y que los agentes antidrogas dependan solo de la Policía Nacional.
Aseguró que no tiene nada que ver con el terrible error operativo que terminó con la muerte de una inocente de 3 años que posteriormente derivó en la renuncia de Luis Rojas al frente de la Senad.
Desviación
Amarilla dice que hay que revisar la pertinencia de que subsista como institución porque se desvió de sus funciones, que era de servicio de inteligencia y no operativa como actúan ahora.

